lunes, 21 de marzo de 2011

" Relación de reliquias que se guardan en Santo Toribio este año de 1857 ".



." Está el cuerpo del bienaventurado Santo Toribio, Obispo de Astorga, patrón de todas las Asturias, a quien respetan todas las montañas con santa devoción.
. Está el cuerpo del santo monje Toribio y sus compañeros.
. Están en una capilla debajo de tierra, cuya puerta está debajo de las gradas del altar de la Magdalena, doce cuerpos de los santos inocentes que trajo Santo Toribio de Jerusalén.
. Hay dos anillos del Pontifical de Santo Toribio, que tienen virtud de restañar sangre por las cornalinas que tienen.
. Hay una redoma de sangre de Santa Catalina virgen y mártir.
. Hay un pedazo de la columna donde amarraron a Cristo cuando lo azotaron.
. Hay una espina de la corona que pusieron a Cristo.
. Dos piedras con que apedrearon a San Esteban.
. Un pedazo de paño de La Verónica.
. Una redoma de la sangre y agua que salió del costado de la imagen del crucificado que los judíos lancearon en la ciudad de Argentina.
. Medida de los pies de Cristo.
. Una buena parte de los cabellos de San Juan Bautista.
. Hay un hueso de la mano de San Pedro apóstol y dos de San Pablo.
. Una gran parte del pellejo de San Bartolomé, Apóstol.
. Dos huesos de San Hilario Obispo.
. De los cabellos de La Magdalena.
. Una redoma del óleo que manó del sepulcro de santa Catalina en el monte Sinaí.
. Del pan que comía en el desierto San Pablo, primer ermitaño.
. Una redoma de la leche de Nuestra Señora.
. Un pedazo del pesebre en que Cristo nació, que es una tabla del pesebre que la reina Elena guardó.
. Hay una cadena con que dicen que llevaron atado a Cristo cuando lo llevaron a crucificar. Si la echan sobre los endemoniados, hacen visajes espantosos. Hélo visto.
. Hay del oro, mirra e incienso que Los Magos ofrecieron a Cristo.
. Hay del pan que cenó Cristo con sus discípulos el Jueves Santo.
. Están las toallas con que limpió Cristo los pies a sus discípulos el Jueves Santo.
. Hay una gran parte del sudario de Cristo.
. Hay otras reliquias, Tierra Santa y cosas más menudas."

domingo, 20 de marzo de 2011

ALHAJAS CON DIENTES.


"En Castañeda (Santander) había una mujer piadosa a quien los demonios y las brujas visitaban cuando estaba en la cama, mordiéndola de un modo terrible.
Como en la capital hay una saludadora que no tiene precio para extraer brujas, duendes y todo lo concerniente al ramo, la pobre señora comisionó a un individuo para que le pidiese una receta contra sus infernales perseguidores.

Fue tan amable la iluminada que por míseras tres pesetas dio la medicina, consistente en una bolsita, dentro de la cual iban una sopa de pan, una cabeza de ajos y una piedra de sal común, para que la interesada se la pusiera al cuello.
La señora lo hizo, y como si se hubiera puesto una gaita gallega; hasta que una noche, desesperada, encendió la luz y vio que los atormentadores eran curas de alcoba, esto es, chinches.

Si hubiera vivido en aquellos tiempos en que la fé cometía horrores, la hubieran achicharrado antes de enterarse de que la causa de sus desvelos eran aquellos feroces animalitos".

Diario de 1887.

miércoles, 16 de marzo de 2011

CAMINO DEL MERCADO.



"Es día de San Juan y se celebra romería en La Cavada. Atravesamos en el trayecto una feria de ganado vacuno. Todo el camino es un rosario de hombres que van a vender vacas y de vacas que van a ser vendidas. Distintos aspectos del mismo tipo nos enseñan los rasgos característicos del montañés de esta comarca. Alta estatura, fisonomía franca y abierta , ojos claros , recia complexión. La esposa acompaña al marido. Delante va sonando su cencerro la pacífica vaca, detrás va el matrimonio; la mujer vestida de nuevo, con chillón pañuelo en el talle y el paraguas de lienzo en la mano. Éste paraguas es inmenso. Tiene más tela que las velas de un bergantín, y al abrirse, el campo se nubla, y esposo, esposa, prole y ganado quedan protegidos de la tormenta".

Crónica de un viajero, año 1867.

sábado, 10 de julio de 2010

El Pericote del Rey.





Llegué al casetón de las minas acompañado de mi espolique, en el momento preciso en que las mozas de Sotres y Tresviso estaban trenzando un Pericote de mucho jaleo.
Así se llama en estas tierras de Potes el baile familiar, el fandango indígena de esta región del mundo en que el hombre gatea cuando quiere andar, y si se descuida o le falta un pié en el escalar de las rocas, baja rodando como los aludes a lo hondo del valle.

He observado que nadie tiene miedo a las ascensiones y no quiero ser menos. Monteros y pastores parecen gatos monteses al zarpear por los riscos y sería tonto que yo me asustase, pues por algo llaman gatos de Madrid a los hijos de la Corte de Las Españas; esta vez creo que lo dejaremos bien probado en El Grajal y Andara.

Las mozas de los villancicos y las que pericotean escarbando la yerba donde la hay, nos miran con verdadera sorpresa, porque no se explican nuestra agilidad de lagartijas. Y los monteros se ríen cuando alguno de nosotros "coge una liebre" al apuntar a un rebezo, y al resbalar pone las manos en un matujo de zarzas.

D Alfonso come democráticamente cuaja en escudilla y bebe en zapita. Ha bailado el Pericote con las guapas mozas de Tresviso y ninguna ha hecho "dengues", y eso que todas lo llevan bien colorado y ceñido al pecho.

(Diario de 1882)

miércoles, 23 de junio de 2010

La barca de Treto en 1907.



Sobre el carro de la izquierda puede verse un rabelista, posiblemente del Valle del Nansa.

domingo, 13 de junio de 2010

CRÓNICA ÍNTIMA DE LA FIESTA MONTAÑESA DE 1900





"Un sujeto, sin duda cariñosísimo, puesto que cuantas veces me habla ha de darme suaves golpecitos en el hombro, tomó sobre sí, desde el mes de Mayo, la tarea de conseguir que figuraran en el programa las habilidades que un primo suyo hacía con la gaita gallega.
Ni todas las excusas, ni todas las razones que hube de exponerle acerca del carácter regional del festejo bastaron para convencer al hombre, y aún el día doce de Agosto, en la mañana misma de la fiesta, vino a interrumpirme en el cúmulo de ocupaciones de última hora.
Y como yo insistiera en la imposibilidad en que me encontraba, él, sin convencerse, se lamentaba diciendo:
-Si usted le ve y le oye, le lleva pa esta tarde.
-Pero si no es posible..
-Venga , que aquí cerca está tocando, venga y le verá.
A lo que hube de responderle amoscado:
-Sí, hombre sí; ¡para contemplar gaitas estoy yo ahora!".

Leopoldo Pardo e Iruleta (Organizador de la Fiesta Montañesa del año 1900)